Las boyas no se ven desde lejos, pero se entienden. Cada una tiene una forma, un color, una marca arriba y un ritmo de luz distinto, y todo eso junto te está diciendo exactamente por dónde pasar y por dónde no.
Caen 5 preguntas en el examen y hay que acertar al menos 3, así que esta unidad no admite quedarse a medias. La buena noticia: es pura memoria visual, y con los dibujos entra sola.
Una baliza te da la misma información de cuatro formas distintas, para que puedas identificarla en cualquier condición:
El sentido convencional de balizamiento es el de entrada desde la mar hacia el puerto o el río. Todas las marcas laterales se leen en ese sentido. Si navegas al revés (saliendo), los colores quedan invertidos respecto a tus costados.
España está en la Región A del sistema IALA, donde entrando a puerto el rojo queda a babor y el verde a estribor. En la Región B (América, Japón) es justo al revés — pero para el PER solo necesitas la A.
Balizan los canales y las entradas a puerto. Son las que más vas a ver y las más fáciles de recordar gracias a una regla que no falla.
"Rojo con rojo, verde con verde." La luz verde de estribor de tu barco, con la baliza verde. La roja de babor de tu barco, con la baliza roja. Si alineas los colores, estás entrando bien.
Pulsa cada marca: verás su forma, su tope y el ritmo real de su luz corriendo en el tiempo.
Entrando y saliendo del mismo canal: pulsa para ver cómo cambia de lado cada color.
Sales de puerto y ves una boya roja por tu estribor. No está mal puesta ni te has equivocado: el balizamiento se lee siempre en sentido de entrada. Al salir, las rojas te quedan a estribor y las verdes a babor. Lo que no puede pasar nunca es que dejes una roja y una verde al mismo lado.
Cuando un canal se divide en dos, estas balizas te dicen cuál de los dos es el canal principal. Son iguales que las laterales pero con una franja ancha del otro color en medio.
La franja del otro color y el ritmo (2+1), que no usa ninguna lateral normal.
Mira el color dominante y la marca de tope, no la franja. Si la boya es mayoritariamente roja con tope de cilindro rojo, se comporta como una lateral de babor — y la franja verde te avisa de que el canal principal está a estribor.
El ritmo (2+1) es exclusivo de las bifurcaciones: ninguna lateral normal lo usa.
Señalan bajos, escollos, arrecifes o islotes que hay que librar. Su nombre te dice por dónde debes pasar: una cardinal Norte significa que debes navegar por el norte de ella, porque el peligro está al sur.
Fíjate en hacia dónde apuntan los dos conos negros de la marca de tope: señalan dónde está el negro en el cuerpo de la boya, y con ello el punto cardinal.
Cada cardinal con sus conos, su reloj y el barco pasando por el lado bueno.
El número de destellos sigue las horas del reloj: Este = 3 (las 3 en punto), Sur = 6 (las 6), Oeste = 9 (las 9), Norte = continuo (las 12).
¿Y por qué la Sur lleva un destello largo extra (6+1)? Para no confundirla con la señal de hombre al agua, que también son 6 destellos.
Es de noche y ves una luz blanca que hace 9 destellos seguidos. Sin ver la boya ni su color, ya sabes tres cosas: es una cardinal Oeste, hay un bajo justo al este de ella, y tienes que pasar por su lado oeste. Por eso merece la pena aprenderse los ritmos: de noche es la única información que tienes.
Se coloca encima o amarrada a un peligro concreto —una piedra, un bajo, un pecio— que tiene aguas navegables todo alrededor. A diferencia de las cardinales, aquí el peligro está justo debajo de la boya.
Dos esferas negras arriba y dos destellos blancos abajo: la pista se repite.
Dos esferas negras = peligro aislado, aléjate.
Una esfera roja = aguas navegables, puedes pasar.
Es una de las confusiones más habituales del examen, y la diferencia en el agua es enorme.
Indican que hay aguas navegables en todo su alrededor. Se usan sobre todo como marca de recalada: el punto donde, viniendo de alta mar, empiezas a aproximarte a una zona conflictiva —la entrada de un río, una ría o un gran puerto— y debes empezar a navegar con precaución.
Fíjate en el ritmo: Mo(A) es un destello corto y uno largo, la letra A en morse.
Una luz que está el mismo tiempo encendida que apagada. Es un ritmo muy reconocible y solo lo usa esta familia de balizas.
Llegas de una travesía nocturna y localizas una luz blanca isofásica a lo lejos. Eso es tu punto de recalada: no marca peligro, marca que ya estás en la aproximación. A partir de ahí toca reducir velocidad, tener la carta a mano y empezar a buscar las laterales rojas y verdes del canal.
Su función principal no es ayudar a la navegación, sino señalar una zona con alguna particularidad recogida en los documentos náuticos.
La amarilla con aspa y, al lado, la de peligro nuevo: azul y amarilla alternando.
Todo lo amarillo con una X arriba es una marca especial. Ese color y esa marca de tope no los usa ninguna otra familia, así que son inconfundibles.
Ves una boya amarilla con una X en una cala preciosa donde ibas a fondear. No indica peligro para el casco — pero probablemente estés sobre una reserva natural o una pradera de posidonia, donde fondear está prohibido. Enlaza directamente con lo que viste en Legislación.
Si solo te llevas una cosa de esta unidad al examen, que sea esta tabla. La marca de tope identifica la baliza aunque no distingas bien el color.
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